Estos japos no paran de sorprendernos con sus horripilantes concursos. En esta ocasión la prueba trata de pasarse animales de boca en boca de uno concursante a otro. Mejor no perder detalle de las caras de los pobres.
Esta tortuga pensaba que escaparse de su recinto iba a ser coser y cantar, pero nunca pensó que iba a acabar haciendo FAIL. Vaya cara se le debe haber quedado a la pobre.