Gato y búho jugando
Increíble y a la vez extraña que es esta relación entre un gato y un búho que se pasan el día jugando. Seguro que si se ponen de acuerdo para cazar no debe de haber ni un rodeor en toda la finca.

Increíble y a la vez extraña que es esta relación entre un gato y un búho que se pasan el día jugando. Seguro que si se ponen de acuerdo para cazar no debe de haber ni un rodeor en toda la finca.

No hay nada mejor que adornar un penalti con una pirueta, pero no después de marcar el gol, sino justo en el momento de lanzarlo. Menos mal que no lo falla que si no el entrenador lo mata.

La forma más absurda de perder un brazo es intentar dar de comer a un mero gigante con la mano. Sólo con ver cómo se traga un atún enorme de un bocado debería de bastar para no intentarlo nunca más. Si es que la estupidez humana no tiene límites.
