El gato con los cojones más grandes del mundo. De hecho, los tiene que tener cuadrados para hacer lo que hace al pobre oso que sólo buscaba un poco de basura.
El cambio climático está volviendo locos a los animales. Unos pavos han invadido un barrio residencial y están haciendo de las suyas. Este pobre niño es rodeado y la madre acude al rescate, pero como los superan en número y no tienen más remedio que huir, logrando los plumíferos una bonita bicicleta como botín.