Este hombre realizó el baile más caliente de su vida. Ante todo fue un verdadero Epic Win, ya que estuvo a punto de estallarle en las manos y chamuscarse como un pollo. Por si acaso recuerda un gran consejo: el que juega con fuego se acaba quemando.
Si no se puede, no se puede. No hay que ser un genio en física para saber lo que pasa con la silla. Esta pobre chica se centró en el baile y se olvidó de sus limitaciones: FAIL.