Aquí vemos a Lebron James ante su reto más difícil a lo largo de su carrera profesional como jugador de baloncesto. Nada más y nada menos que un enfrentamiento en una máquina recreativa contra un camarero de un metro setenta de altura. ¡Qué paliza!
Las rubias no son tontas, sólo tienen dificultades para ver. En el siguiente anuncio de Nando´s, un restaurante de comida rápida, tenemos la prueba de ello.