Este es sin duda el regreso de Humor Amarillo en versión americana. No es tan genial, pero al menos las galletas son muy importantes. Además llama la atención el estudio que hicieron los arquitectos de los recorridos para que se aplique el mayor posible y que las caídas sean de lo más espectaculares.
Este es un claro ejemplo de lo inútil y torpe que puede llegar a ser una persona. Este reportero arruina el trabajo muchas horas de este pobre tallador de hielo en menos de 1 segundo. ¡Es para matarlo! Al menos podrán usar el hielo para el cubata.
Nadie avisó a estos chicos que el sistema Quechua para montar las tiendas de campaña era extra fácil, salvo en el caso de ir borachos como cubas. Vaya espectáculo se montaron ellos solitos.