No tenemos palabras para el grado de aburriemiento que hay que tener para hacer este remix de gatitos cantando en versión sicodélica. Por lo menos tiene algo de gracia.
Los japos inventan de todo. El último invento va dirigidos a amigos felinos. Nada más y nada menos que un masajeador de gatos, para que se rasquen ellos solos y no estén dando la coña todo el día. ¡Qué cosas!