Hay que tener mucha confianza en uno mismo para atreverse a saltar una piscina vestido y más si la distancia es superior a dos metros. Es el caso de este campeón de saltos que consigue la máxima puntuación con un combo de FAIL y un ZAS en toda la boca.
Hay gente lela en el mundo, pero lo de esta socorrista se pasa. Por lo menos, se disculpa por el destrozo que ha hecho y reconoce que la ha liado parda.
Los protagonistas de este anuncio de Budlight tienen lo que se llama un calentón y qué mejor sitio para calmar los impulsos que en una piscina. Lástima que no se hayan percatado de que sus paredes son las cristaleras de una discoteca.
¡Pobre chica! Tanto entrenamiento para luego llegar y meter la pata de esta manera. Esperamos que no se le hayan ahogado los ánimos de convertirse una supermodelo con tanta agua.