Hay que ver las ganas por no decir otra cosa que le echan algunos a la vida. A continuación, un chico en silla de ruedas demuestra su valentía al abalazarse como buenamente puede sobre un ladrón e inmovilizarlo. Seguramente, si no hubiera sido por él el resto de la gente no hubiera movido ni un pelo. La acción empieza a partir del minuto 3.
Hay gente que es vaga y no se mueve ni a punta de pistola. Esta dependienta es uno de esos casos que ni el ladrón consigue que trabaje. ¡Vaya pachorra que tiene!
Este reportero trata de explicar a la audiencia cómo suelen robar los coches los cacos rompiendo las ventanillas con un martillo. También vemos que no es tan fácil como parece, al menos si eres mancotan torpe.