Este es un claro ejemplo de lo inútil y torpe que puede llegar a ser una persona. Este reportero arruina el trabajo muchas horas de este pobre tallador de hielo en menos de 1 segundo. ¡Es para matarlo! Al menos podrán usar el hielo para el cubata.
Hay que ver como la lía parda este jubilado. Y es que llegada a una edad, no se deberían de desesmpeñar trabajos tan “delicados”. El desafortunado abuelo no sabemos si participará en la próxima procesión o si le van a quedar ganas.